La medicina natural es capaz de establecer diagnósticos y tratamientos personalizados para cada paciente, especialmente en trastornos comunes como el dolor de espalda.

¿Por qué la medicina natural está cada vez más extendida, y se dice que en Europa ya cuenta con más de cien millones de usuarios? Las razones son simples, y hay que buscarlas en los beneficios de la medicina natural para la salud y sus escasas contraindicaciones. Aunque a menudo se la ha acusado de actuar como un simple placebo (aquí tienes más información sobre la relación de psicología y salud: qué es el efecto placebo), lo cierto es que cada vez más estudios sugieren que la medicina natural y las terapias alternativas pueden constituir tratamientos de preferencia para trastornos leves o crónicos que no consigue solucionar felizmente la medicina alopática (convencional).

La medicina convencional, como todo en la vida, tiene sus limitaciones. Y precisamente ahí es donde encuentra su espacio la medicina natural, holística o integrativa, que confía en la capacidad natural del cuerpo para sanar y reencontrar el equilibrio perdido al considerar el tandem cuerpo-mente como un todo que debe estar en armonía. En este sentido, hay países como Suiza donde las terapias alternativas o medicinas complementarias están ya integradas en el sistema público de salud.

Los defensores de la medicina natural

Las declaraciones de Nand De Herdt, fundador de la Coalición Europea en Productos Homeopáticos y Antroposófica (ECHAMP), son clarificadoras en este aspecto: De Herdt considera que muchas personas, insatisfechas con la medicina convencional, no se resignan a sus limitaciones y desean asumir cierta responsabilidad sobre su propio tratamiento. “Es hora de que las políticas europeas admitan el papel de muchas de estas terapias alternativas en el cuidado de la salud de muchos ciudadanos europeos”, afirma.

Ventajas de la medicina natural

Medicina natural y terapias alternativas como el masaje son la solución sin medicamentos para muchas dolencias cotidianas que no encuentran alivio en la medicina convencional.

  • Uno de los principales atractivos de la medicina natural es su carácter no invasivo, considerándose prácticamente inofensiva o, como mínimo, mucho menos agresiva que la medicina alopática.
  • Otra gran ventaja de las terapias alternativas es la atención integral que recibe el paciente, pues la medicina natural entiende al ser humano como un ente completo que interacciona en todos los sentidos, no focalizándose exclusivamente sobre los síntomas físicos, sino atendiendo, desde un enfoque holístico e integral, todos los aspectos de la persona para influir en su estado general.
  • Un punto fuerte de la medicina natural es su gran capacidad de personalización para dirigirse a los pacientes de forma específica y diferenciada, aunque presenten síntomas similares. Cada persona es un todo único y esa singularidad es profundamente respetada en las terapias alternativas.
  • La medicina natural tiene un carácter eminentemente preventivo. Precisamente, una gran diferencia de la medicina natural frente a la medicina convencional es la perspectiva de actuación: la medicina alopática se centra en controlar y combatir los problemas en la salud, mientras que la medicina natural persigue el bienestar global y la prevención, actuando antes de su aparición y contribuyendo a un estado físico, emocional, mental y social equilibrado que fortalezca la salud.
  • Las terapias alternativas suelen ofrecer la ventaja de su bajo coste. No hay patentes farmacéuticas ni laboratorios implicados, lo que las hace bastante más accesibles.

Desventajas de la medicina natural

  • La falta de aval científico de la medicina natural, respaldando su eficacia, genera desconfianza. Y quizá de ahí derivan el resto de las desventajas que vamos a citar…
  • Las terapias alternativas requieren de una aplicación profesional, a pesar de ser consideradas más seguras e inocuas.  Deben siempre ser supervisadas o aplicadas por personal cualificado. En muchos países, estos estudios aún no están reconocidos ni estructurados formalmente.
  • No hay protocolos de actuación en la medicina natural. Ello implica que no existe un consenso ni una unificación de criterios respecto a las terapias alternativas que se deben usar en cada caso, por lo que emplear una, otro o un conjunto de ellas depende mucho de la experiencia, los conocimientos y la profesionalidad de cada profesional.
  • Hay intrusismo en el sector: desafortunadamente, se puede encontrar a personas no cualificadas haciendo tratamientos de medicina natural, debido a la falta de regulación en el sector. Esto confunde a los usuarios y contribuye a aumentar la percepción de ineficacia o de engaño.
  • Existe un escaso control sobre los productos utilizados en medicina natural, que deriva de su reducida presencia en la investigación científica. En general, existen pocos controles de calidad y un limitado conocimiento sobre sus posibles consecuencias o efectos adversos, además de que el personal que lo dispensa puede no estar familiarizado con ellos, o simplemente están a la venta por internet.
  • El uso de productos de medicina natural no está bien visto, y muchas personas lo ocultan a los médicos convencionales que las tratan. Así se ha comprobado en un estudio realizado sobre pacientes en un hospital de Jaén, que reveló que más del ochenta por ciento de los pacientes que recurría a la medicina antural, lo ocultaba al personal sanitario del hospital. Esta actitud es irresponsable porque se pueden producir interacciones indeseadas con fármacos y otras sustancias en tratamientos simultáneos.

El uso de la medicina natural está en constante aumento, pero pesa mucho que la regulación sea escasa en nuestro país frente a otros, donde está perfectamente regulada e incluso forme parte del sistema nacional de salud. Las ventajas e inconvenientes deben valorarse en su justa medida, en tanto se investiga con mayor interés sobre las terapias alternativas y se esclarece su eficacia.

Algunas organizaciones solventes como el American College of Physicians ya avalan la eficacia del masaje, el yoga y los estiramientos para el dolor lumbar y lo prescriben como tratamiento de preferencia, como destacábamos en nuestro artículo sobre Tratamiento de contracturas musculares con masaje tailandés.

Y si lo deseas, puedes conocer más en profundidad qué es la medicina natural en este otro artículo de nuestro blog.