Influencia de la alimentación en las contracturas: qué comer y qué no

Alimentación y contracturas musculares tienen mucha más relación de la que puede parecer en un principio. Por eso entre las diferentes recomendaciones que los profesionales de la salud en general y los terapeutas en particular solemos dar para el tratamiento de la contractura muscular y su prevención está la de llevar una alimentación variada y saludable.


Influencia de la alimentación en las contracturas: qué comer y qué no

Está plenamente contrastado por estudios científicos serios que la falta de sales minerales es uno de los factores que más influyen en la formación de contracturas musculares, especialmente cuando éstas se producen de forma constante y tienden a convertirse en un problema crónico.

Convivir con las contracturas no es realmente “plato” de buen gusto. Por eso, haciendo un juego de palabras, te voy a comentar los “platos” que debes poner en tu mesa para evitar las contracturas musculares.

Minerales básicos en la alimentación para evitar contracturas

Sodio, potasio, calcio y magnesio son sales minerales básicas en la formación de los músculos, y que, por tanto, no deben faltar nunca en tu organismo. A veces, las reservas del cuerpo bajan, y es entonces cuando te muestras más propenso a los calambres y al dolor muscular. A menudo la deshidratación es uno de los factores que producen contracturas musculares y calambres, debido a que el agua es una de las principales fuentes de sales minerales. Por eso una de las preguntas que debes hacerte si sufres a menudo contracturas musculares es la de “¿Bebo suficiente agua?”

La principal recomendación para asegurarte de que estás adecuadamente servido en cuanto a sales minerales es incrementar la ingesta de calcio y potasio de forma natural tomando muchas frutas y vegetales. Si no estás seguro por algún motivo, puedes además tomar algún suplemento multivitamínico y aprovechar para beber mucha agua junto con el suplemento.

Prevenir contracturas con alimentos ricos en potasio

Aquí te muestro algunos alimentos ricos en potasio. Ten en cuenta que algunos, además, son ricos en sodio, por lo que si tienes problemas con la tensión arterial, has de cuidar de saber cuáles son, además, ricos en sal.

  • Frutas: plátano, melón, chirimoya, uva negra, orejones (albaricoque seco), uvas pasas.
  • Legumbres: judias blancas, garbanzos y lentejas.
  • Verduras: espinacas, patatas, calabacines, escarolas, alcachofas, acelgas, lechuga…
  • Además: pescado, setas, lácteos, trigo integral, ternera, jamón york y pechuga de pavo…

El magnesio en la ecuación alimentación y contracturas

El papel del magnesio en el organismo es fundamental para que las vitaminas cumplan su función en nuestro cuerpo. Pero además ayuda a fijar el calcio en los dientes y los huesos y es un gran protector de los músculos. Por ello, el magnesio es básico en la prevención de las contracturas musculares. 

Aquí quizá te demos una alegría porque tanto el chocolate negro como los frutos secos (almendras, cachuetes, avellanas, pipas de calabaza…) son alimentos muy ricos en magnesio. También las frutas desecadas como ciruelas, orejones y pasas. Entre las frutas, los plátanos y los aguacates, y entre las verduras, las de hoja verde ancha como acelgas y espinadas. Entre los lácteos, puedes elegir el yogur desnatado, si es que quieres cuidar la ingesta de calorías. Arroz integral y legumbres son otras grandes fuentes de magnesio que ayudan a llevar una alimentación variada.

Otros nutrientes básicos para prevenir contracturas

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Entre los minerales, el sodio y el calcio son también  importantes en la prevención de las contracturas musculares, junto con potasio y magnesio. Y está demostrado que también hay una serie de vitaminas que están involucradas en el buen funcionamiento de los músculos: son las vitaminas B1 y B3, D y E. En definitiva, lo importante es lograr un equilibrio con una alimentación variada y sana que reduzca, en lo posible, los alimentos precocinados, las grasas y, en general, las “calorías vacías”.

Pronto te contaré en otro artículo cómo se pueden tratar las contracturas musculares con masaje tradicional tailandés.